Compartir el arte

Desde hace muchos años me he interesado por la educación no formal, aquella que sucede fuera del aula y cuyo motor principal es la experiencia. No creo que el arte ayude a cambiar la vida de las personas, al menos no si se trabaja al margen de otras disciplinas. Lo que sí creo es que se pueden construir pequeños oasis de convivencia. Lugares que sirvan para que las personas se relacionen e intercambien dudas y saberes, se generen consensos y disensos, a todo eso es a lo que llamo compartir el arte.